Un CVE de 9.8 estuvo catorce días sin parchear en un servicio expuesto y el cuadro de mando marcó verde los catorce. No fallaron ni el escáner ni el equipo: fallaba la definición de la métrica, y eso se arregla con una línea de SQL y una puerta en el despliegue.
Monté Qwen3.8-27B en una RTX 5090 y llegué a 105 tokens por segundo generando código, con el modelo entero en VRAM y sin que una sola consulta cruzara internet. Esto es lo que costó y lo que hay que vigilar.
Hay demasiado contenido de seguridad explicando qué hay que hacer y casi ninguno contando qué pasa cuando lo intentas. Esto es lo segundo: los casos, las decisiones y los errores de un CISO, con la parte incómoda incluida.